jueves, 28 de enero de 2010

Los cuatro acuerdos, Dr. Miguel Ruiz.


Primer acuerdo: Sé impecable con tus palabras


   Las palabras constituyen el poder que se tiene para crear. Mediante las palabras expresas tu poder creativo, lo revelas todo. Independientemente de la lengua que hables, tu intención se pone de manifiesto a través de las palabras. Lo que sueñas, lo que sientes y lo que realmente eres, lo muestras por medio de las palabras. Éstas constituyen el poder que tienes para expresar y comunicar, para pensar y, en consecuencia, para crear los acontecimientos de tu vida. Pero son como una espada de doble filo: pueden crear el sueño más bello o destruir todo lo que te rodea.



   La palabra «impecable» quiere decir «sin pecado». Un pecado es cualquier cosa que haces, creas o digas y que va contra ti. Vas contra ti cuando te juzgas y te culpas por cualquier cosa. Ser impecable es no ir contra ti mismo. Cuando eres impecable, asumes la responsabilidad de tus actos, pero sin juzgarte ni culparte. El mayor pecado que cometes es rechazarte a ti mismo. Con el usó erróneo de las palabras, nos perjudicamos los unos a los otros y nos mantenemos mutuamente en un estado de miedo y duda.


   Tu opinión no es más que tu punto de vista, y no tiene por qué ser necesariamente verdad. Tu opinión proviene de tus creencias, de tu ego y de tu propio sueño. Puedes medir la impecabilidad de tus palabras a partir de tu nivel de autoestima. La cantidad de amor que sientes por ti es directamente proporcional a la calidad e integridad de tus palabras. Cuando eres impecable con tus palabras, te sientes bien, eres feliz y estás en paz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario