sábado, 26 de junio de 2010

El amor se trata de dar, de ser responsable, de respetar y de conocer

Siguiendo el libro de Erch Fromm "El arte de amar", nos dice que dar significa ser rico. No es rico el que tiene mucho, sino el que da mucho. Quien es capaz de dar de si es rico. La esfera más importante de dar no es la de las cosas materiales, sino el dominio de lo específicamente humano. Dar no significa sacrificar la vida, sino hay que dar lo que está vivo, dar de la alegría, del interés, de la comprensión, del conocimiento, del humor, de su tristeza, de todas las expresiones y manifestaciones de lo que está vivo en él. Al dar así de su vida, enriquece a la otra persona, realza el sentimiento de vida de la otra al exaltar el suyo propio. No da con el fin de recibir; dar es de por si una dicha exquisita.
La capacidad de amar como acto de dar depende del desarrollo caracterológico de la persona. Presupone el logro de una orientación predominantemente productiva, en la que la persona ha superado la dependencia, la omnipotencia narcicista, el deseo de explotar a los demás, o de acumular, y ha adquirido fe en sus propios poderes humanos y coraje para confiar en su capacidad para alcanzar el logro de sus fines. En la misma medida en que carece de tales cualidades, tiene miedo de darse, y, por lo tanto, de amar.
Además del elemento de amar, existen otros elementos básicos como el cuidado, la responsabilidad, el respeto y el conocimiento.
El amor es la preocupación activa por la vida y el crecimiento de lo que amamos. Cuando falta tal preocupación activa, no hay amor. Se ama aquello por lo que se trabaja, y se trabaja por lo que se ama.
El cuidado y la preocupación implican responsabilidad. Ésta en su verdadero sentido, es un acto eternamente voluntario, constituye mi respuesta a las necesidades, expresadas o no, de otro ser humano. Ser responsable significa estar listo y dispuesto a responder. Siéntase tan responsable por sus semejantes como por sí mismo.
La responsabilidad podría degenerar fácilmente en dominación y posesividad, si no fuera por el respeto. Respeto no significa temor y sumisa reverencia; denota la capacidad de ver a una persona tal cual es, tener conciencia de su invidualidad única. Respetar significa preocuparse porque la otra persona crezca y se desarrolle tal como es. De ese modo, el respeto implica la ausencia de explotación. Si amo a la otra persona, me siento uno con ella, pero con ella tal cual es, no como yo necesito que sea. Es obvio que el respeto sólo es posible si yo he alcanzado independencia; sin tener que dominar ni explotar a nadie. El respeto sólo existe sobre la base de la libertad.
El cuidado y la responsabilidad serían ciegos si no los guiara el conocimiento. El conocimiento que constituye al aspecto del amor penetra hasta el fondo. Sólo es posible cuando puedo trascender la preocupación por mi mismo y ver a la otra persona en sus propios términos.
_____________________________________________________________
Sin embargo nunca podremos conocer cien por ciento a nadie ya que no somos objetos, somos personas cambiantes, con nuestras muy particulares percepciones y forma de interpretar las cosas, pero la intención es conocer lo más que podamos a la otra persona lo suficiente para saber que una molestia por algo insignificante puede provenir de una molestia mayor, por saber que una palabra tierna tiene más transfondo del que expresa la palabra en sí, ese es el verdadero conocimiento de la persona amada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario